viernes, 26 de junio de 2015

Cliches

Nuestra sociedad caracterizada por su conservadurismo , por utilizar un adjetivo que nos describa dentro del grado de liberalidad mundial, no es ajena a utilizar "frases tipo" en aquellas tertulias after office o en cualquier conversación de carácter coloquial, al contrario resulta común escuchar cliches tales como:
No cambies nunca; parece ser un halago, centrándonos en el supuesto de ser personas buenas en promedio, no obstante si lo pensamos resulta ser un limitante en un entorno versátil como el actual, en mi caso normalmente recibo el supuesto adulo y en silencio pienso wtf en que está pensando mi acompañante de turno, obviamente yo estoy avocado a re potenciarme y mejorar lo cual técnicamente es un cambio. Debo admitir que en ocasiones he rebatido esto y no es bien recibido por los amigos, así que como dicen  calladitos nos vemos más bonitos. Tanto abordar este tema de los cliches ya use uno, que paradoja.
La noche es joven!, típica frase de los amigos para invitarte a acompañarlos en sus noches de vigilia, increíble que una fase del día tenga la capacidad de pasar por "etapas biológicas", pero en fin hay que comprender que es figurado y nos instan a comprenderlo y ser parte de esa noche que aún no madura y por lo general las actitudes y comportamientos adoptados en esos casos se ajustan al adjetivo utilizado inicialmente, pudiendo terminar con amigos desorientados por haber introducido una mezcla de sustancias en su organismo que los hicieron más joviales, mientras duro la juventud de la noche, al punto de que requerir apoyo para llegar a su destino y los mas mesurados debemos encargarnos, como una especie de karma por permitir que nos convencieran de participar en aquella maratónica jornada nocturna, sin perjuicio de que haya sido ameno, admitámoslo un momento entre amigos es agradable en cualquier situación.
Yo te he visto en alguna parte; otro cliché, empleado desde tiempos inmemoriables para iniciar una conversación casual, es increíble que una frase mencionada y divulgada en todas partes hasta el hastió siga funcionando en algunos casos para lograr el cometido de sus usuarios, en mi caso solo miraría sorprendido y estupefacto eludiría el momento, pero bueno hay que considerar que todo es relativo y nuestro comportamiento se supedita a muchos factores. Por otro lado Don Juanes del siglo XXI pueden ser más originales no?, pensar un poco, ser rápido e innovador es un plus.

Bueno hay muchas más frases, estoy cansado y escribiendo por inercia, espero seguir compartiendo más ideas. Nos vemos. 

lunes, 22 de junio de 2015

Viaje en bus por Lima

Soy una persona joven, de mediana edad y valga la redundancia de clase media. A pesar de poseer auto (lo cual no es menester mencionar) ocasioanlmente me desplazo en transporte público ante el caótico congestionamiento de la ciudad, pero este no es el motivo de la narración.

Quería concentrarme en aquellos pensamientos que invaden mi mente mientras viajo en bus o su equivalente, es toda una experiencia mas que interesante, apartando el hecho de las condiciones de las unidades y el servicio brindado. Nos hemos acostumbrado a realizar acrobacias ante el grito de pie derecho o aún hay espacio, nuestro cuerpo parece volverse flexible en aquellas ocasiones en que rebasamos el limite espacial - quien iba pensarlo personas modestas con ideas capitalistas - a mayor cantidad de pasajeros mayor rentabilidad al margen de la comodidad de los usuarios y sin presión y exigencia de mejora por parte nuestra y de las autoridades competentes, continuamos en este sendero.

Retomando el tema, la combi, el bus y otros adjetivos para denominar a estas unidades que nos trasladan a nuestro destino o lo intentan, ya que no hay seguridad de que lleguemos por su precaria infraestructura (vaceo de frenos, etc) conductores vehementes y negligentes. Bueno en mi caso mientras estoy en la unidad soy muy observador de los letreros afincados en las calles - algunos son interesantes y llamativos y otros pintorescos- como el que dice se necesita trabajador para trabajar, también llama mi atención el parque automotor y observar los diferentes modelos de autos, me paralizó contemplándolos, cada uno tiene algo especial que los hombres encontramos y por naturaleza nos convierte en amantes de los fierros, cuando vuelvo mi mirada al interior procuró concentrarme en lo que tengo en mi poder que por lo general es un libro o revista y me esfuerzo en encontrar la posición para darle una revisada, envidiando sanamente a los que se encuentran sentados y preguntándome ¿ Yo quiero hacer algo productivo y ellos tienen el privilegio de estar sentados y no lo hacen ?, sin afán de generalizar, pero bueno hay que recordar que existe libertad en pleno sentido y mantener la mesura.

Aquellos que están comodamente sentados y los que viajan parados como yo, disipan su idea de la ocurrencia de un hecho nefasto, son magos al autocrear cortinas de humo a su cerebro y distraerlo con redes sociales, la música de sus modernos equipos, o increíblemente dejarse atrapar por Morpheo y se entretienen durante todo el viaje y evaporan toda preocupación hasta llegar a su destino.

Mientras tanto continuó pensando, soy el único fenómeno que le interesa leer y no desaprovechar el tiempo en ninguna ocasión o cuando uso mi celular además de ver una red social, busco información relevante que me ayude a mejorar, todos somos libres de hacer lo que nos plazca y eso debería alegrarnos, no importa lo que hagas si te hace feliz continua en ese camino, claro sin causar perjuicio ajeno, hay mucho mas que comentar sobre esto, espero haya sido una buena experiencia reparar en leer estos  párrafos.