El rotulo no esgrime claramente
el tema que abordara el siguiente y es que simplemente decidí escribir
recordando esta palabra y con deseo de hacerlo y esperando ser guiado a
culminarlo.
Considero que el término se puede
utilizar en muchas situaciones de lo más sencillo hasta lo más complejo. En el
mundo corporativo, la vida hogareña y otras tantas situaciones cotidianas.
Recuerdo que cuando era niño y
manejaba bicicleta por los olivos, era neófito respecto a conocimiento de
rutas, un amigo me decía vayamos al distrito de San Miguel o pasemos cerca a las
universidades San Marcos y/o Católica, ignorando en ese entonces que en el futuro iba terminar
estudiando en ambas. La problemática radicaba en que no sabía como llegar al destino fijado y nuestro sentido de orientación no era el mejor, este no estaba desarrollado y
conducimos a nuestro rumbo con el afán de explorar, no obstante las colisiones,
caídas y anécdotas formaron parte del viaje y siempre nos recordaran gratamente aquellas épocas. Cuando al fin logramos llegar, estábamos muy contentos y satisfechos sin reparar en que nos tomo
un largo tiempo hacerlo y esto por aventurarnos sin haber realizado un plan.
Puede sonar cuadriculado pero es importante
definir la meta pero no menos importante trazar el camino a seguir para llegar
de la manera más eficaz y eficiente posible y esto es aplicable a situaciones
como la que describí y también cuando se busca un puesto de jerarquía en el
mundo corporativo o simplemente cuando se desea estudiar algo si no iniciamos y
desconocemos el punto de arribo se hace complicado definir el mejor plan de
trayecto.
Esto trae a colación un recuerdo mío
que me acompaña hasta ahora y es la metodología que acuñe en mi época de
estudiante relativa a observar un ejercicio, analizarlo y no tocarlo hasta
tenerlo desentramado y comenzar su resolución porque tenía claro que el
planteamiento era lo principal, muchos veían el problema y empezaban a
desarrollarlo esperando terminarlo conforme avancen en su intento pero si no
entiendes algo es difícil y engorroso que lo resuelvas. Yo podía y lo sigo
haciendo el acto de quedarme minutos mirando la
hoja o pantalla en estado inmóvil pensando entender el caso y definiendo la forma mas
corta para concretar el objetivo, definiendo como llegar de un punto a otro, es
como decirle un conductor que nos traslade a la Molina. Asumo que
evitara el calvario de circular por la Av. Javier Prado. Esto se resume en
saber llegar de un punto a otro, se puede conocer los puntos pero el camino lo
construimos nosotros con nuestros conocimientos, experiencias, etc, de lo
contrario estaremos viviendo a la deriva. Y a veces olvidamos que esto se
aplica para todo en la vida en ese caso solo apelemos al tan mencionado sentido
común para llegar de un punto a otro y cumplir nuestra mira.