sábado, 5 de noviembre de 2016

DE UN PUNTO A OTRO

El rotulo no esgrime claramente el tema que abordara el siguiente y es que simplemente decidí escribir recordando esta palabra y con deseo de hacerlo y esperando ser guiado a culminarlo.
Considero que el término se puede utilizar en muchas situaciones de lo más sencillo hasta lo más complejo. En el mundo corporativo, la vida hogareña y otras tantas situaciones cotidianas.
Recuerdo que cuando era niño y manejaba bicicleta por los olivos, era neófito respecto a conocimiento de rutas, un amigo me decía vayamos al distrito de  San Miguel o pasemos cerca a las universidades San Marcos y/o Católica, ignorando en ese entonces que en el futuro iba terminar estudiando en ambas. La problemática radicaba en que no sabía como llegar al destino fijado y nuestro sentido de orientación no era el mejor, este no estaba desarrollado y conducimos a nuestro rumbo con el afán de explorar, no obstante las colisiones, caídas y anécdotas formaron parte del viaje y siempre nos recordaran gratamente aquellas épocas. Cuando al fin logramos llegar, estábamos muy contentos y satisfechos sin  reparar en que nos tomo un largo tiempo hacerlo y esto por aventurarnos sin haber realizado un plan.
Puede sonar cuadriculado pero es importante definir la meta pero no menos importante trazar el camino a seguir para llegar de la manera más eficaz y eficiente posible y esto es aplicable a situaciones como la que describí y también cuando se busca un puesto de jerarquía en el mundo corporativo o simplemente cuando se desea estudiar algo si no iniciamos y desconocemos el punto de arribo se hace complicado definir el mejor plan de trayecto.

Esto trae a colación un recuerdo mío que me acompaña hasta ahora y es la metodología que acuñe en mi época de estudiante relativa a observar un ejercicio, analizarlo y no tocarlo hasta tenerlo desentramado y comenzar su resolución porque tenía claro que el planteamiento era lo principal, muchos veían el problema y empezaban a desarrollarlo esperando terminarlo conforme avancen en su intento pero si no entiendes algo es difícil y engorroso que lo resuelvas. Yo podía y lo sigo haciendo el acto de quedarme  minutos mirando la hoja o pantalla en estado inmóvil pensando entender el caso y definiendo la forma mas corta para concretar el objetivo, definiendo como llegar de un punto a otro, es como decirle  un conductor  que nos traslade a la Molina. Asumo que evitara el calvario de circular por la Av. Javier Prado. Esto se resume en saber llegar de un punto a otro, se puede conocer los puntos pero el camino lo construimos nosotros con nuestros conocimientos, experiencias, etc, de lo contrario estaremos viviendo a la deriva. Y a veces olvidamos que esto se aplica para todo en la vida en ese caso solo apelemos al tan mencionado sentido común para llegar de un punto a otro y cumplir nuestra mira.

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